El Faro de Melilla

 

EL FARO DE MELILLA – el dominical dmcl

 

EFRAT Y SU EJEMPLO ÚNICO PARA

LA PREVENCIÓN DE ABORTOS

 

EFRAT difunde en Melilla sus actividades

para la prevención de abortos.

 

A través de su presidente Eli J. Schussheim, que pronunció una conferencia en la Sinagoga principal de la ciudad.

 

EFRAT, una antigua organización fundada en Israel por uno de los supervivientes del Holocausto, se ha convertido en toda una pionera de las politicas antiabortistas. Su presidente, Eli J. Schussheim, no sólo ha merecido por ello un homenaje de distinguidos congresistas americanos y el reconocimiento de las principales autoridades de Israel. El prestigioso médico echa mano de las estadisticas para demostrar que con EFRAT se han salvado en los últimos treinta años más de 30,000 niños. Convencido de que el aborto es "la mayor plaga por la cual se pierden más vidas humanas en el mundo", su labor se centra, desde hace treinta y un años, no sólo en prevenir abortos en Israel, también busca la difusión de su método por todo el mundo. De ahí que haya realizado una gira por España que en esta semana le trajo a Melilla, donde el pasado lunes ofreció una conferencia en la sinagoga principal de la ciudad para todos los melillenses interesados en conocer su experiencia y el funcionamiento de EFRAT.

 

"Algo único en el mundo"

El doctor Schussheim se jacta de varias cosas a la hora de divulgar los valores y logros de su asociación, pero sobre todo aporta varios datos constatables, como el hecho de que se hayan salvado 30,000 niños en los últimos 30 años gracias a la labor de EFRAT. Un "Libro de la Vida" recoge los nombres de pila, fecha de nacimiento y parte de los datos de la cédula de identidad de los nacidos que no fueron abortados gracias a la intermediación de su organización.

 

El proprio Ministerio de Salud de Israel reconoce que el número de abortos ha venido reduciéndose progresivamente en el país desde el año 1990. la fórmula de EFRAT no es convencional. Lejos de lo que pudiera pensarse, el doctor Schussheim no se declara pro-life sino pro-choice. Es decir, es partidario de que la mujer elija pero "que decida de verdad, después de haber sido informada". Por ello, asegura que su organización "es la más feminista que hay en el mundo porque nunca presiona a la mujer para que no aborte. La informa y la ayuda si es preciso económicamente, pero jamás la presiona".

 

La información que divulga EFRAT no explota el recurso tétrico del feto destrozado, traza de forma positiva la evolución demostrada de un embrión que a la cuarta semana ya tiene corazón, a la sexta cerebro y a la octava está totalmente formado como un ser humano. La evolución de las técnicas de ecografías hoy lo demuestran sobradamente y echan por tierra la teoría del conjunto de células que unido a la falta inicial de instinto maternal en la mujer han venido favoreciendo los abortos. Así lo subraya el presidente de EFRAT para quién lo decisivo no son los argumentos éticos, morales, ideológicos o religiosos, sino los puramente médicos. "En EFRAT – asegura - sólo nos movemos por criterios médicos y la experiencia médica demustra que el aborto no sólo puede dejar secuelas de tipo físico muy graves en algunos casos, sino sobre todo un sentimiento de arrepentimiento que la medicina no considera una enfermedad pero que es más grave y seria que ninguna porque no tiene cura".

 

Frente a ello, el doctor Schussheim contrapone su experiencia médica. "Como médico – asegura - ni yo ni ningún otro especialista en Medicina podrá decir nunca que tal medicamento u operación va a ser un éxito. Esto en Medicina no se puede decir jamás. Sin embargo, si puedo garantizar que quienes no abortaron nunca se arrepienten de no haberlo hecho".

 

Voluntariado y ayudas

 

EFRAT cuenta con 3,000 voluntarios, en su mayoría mujeres que no abortaron gracias a la organización y que, agradecidas, se involucran en la causa. Ellas forman el tejido que hace possible ayudar a prevenir abortos prestando asistencia a mujeres con problemas económicos o de otra índole.

 

"La mayoría de los casos de aborto se dan por un problema económico, una opresión que sufre la mujer que teme no contar con recursos para poder atender a su hijo. EFRAT – explica el doctor Schussheim – les presta auxilio económico durante el primer año de vida del bebé, les da todo lo necesario, desde comida hasta la cuna o la ropita nueva para el recién nacido. Pero además, también presta ayuda a las madres para que puedan encontrar trabajo, formarse en alguna, especialidad laboral, pagar el jardín de infancia del niño".

 

La organización se mantiene unida a los asistidos mediante el trabajo de las voluntarias que, en muchas ocasiones, se convierten en un miembro más de las familias a las que assisten. También manda felicitaciones a los niños en sus cumpleaños, aún a riesgo inicial, dice el doctor, de que ello fuera excusa para solicitar más ayudas. "Nunca fué así – asegura tajante -, cuando la mujer ve que EFRAT les ha dado algo tan valioso como un hijo, no piden nunca nada más".

 

EFRAT no tiene ayudas estatales y sólo recibe donaciones particulares. Su capacidad de recaudación le permite tener un instituto en Jerusalém y una gran Bodega de alimentos y menaje necesario para un recién nacido, desde la que atiende a mujeres de todo el país.

 

Educar no prohibir

 

En opinión del doctor Schussheim, lo importante en material de prevención de abortos es educar, no prohibir. Contrario a la politica de protestas y manifestaciones de los grupos pro-vida que piden la abolición del aborto, el doctor considera que la major forma de evitarlo es educando. "Las leyes no sirven para frenar los abortos", insiste. Por ello se declara pro-choice, por elección, al igual que los abortistas que se enfrentan a los grupos pro-life."La mujer es la que tiene que decidir nosotros le damos conocimiento para que de una manera verdadera ejerza toda su libertad de decisión".

 

"Nuestra labor - explica - es una manera única de encarar esa plaga por la que se pierden el mayor número de vidas humanas en el mundo. Creo que ninguna organización antiabortista puede demostrar que con su labor ha logrado reducir el número de abortos como ha sucedido en Israel".

 

El perfil de las mujeres que atiende se corresponde en un 75% con madres de familia o esposas y el resto con mujeres jóvenes no casadas.

 

Para el doctor Schussheim, igualmente importante es prevenir los embarazos no queridos, para lo que, nuevamente desde el punto de vista médico exclusivamente, considera que hay que combatir la promiscuidad.

 

Como conclusión, una garantía incontestable en su opinión: "El embrarazo es una condición médica y desde el punto de vista médico mi experiencia es que quienes no abortaron nunca se arrepienten. Puedo garantizarlo", concluye Schussheim.

 

Del Ejército al mundo de la construcción

 

Eli J. Schussheim, originario de Argentina, se licenció en Medicina en dicho país en el año 1963. Un año después se instaló en Israel y llegó a ser cirujano jefe en los hospitals más importantes de Jerusalén. Sin embargo, hace 31 años, dos hechos cambiaron su vida y le hicieron ver que había otro ámbito médico "desde el que era possible salvar más vidas que con la Cirugía". Uno, la regulación del aborto en Israel; otro, más humano, se lo proporcionó una paciente, que le dió las gracias por la existencia de su hijo. Schussheim confiesa que se sorprendió porque ni siquiera recordaba a la mujer. Ella le explicó que antes de saber de su embarazo tuvo que somerterse a Rayos X y que, después, todos los facultativos le aconsejaron abortar por el riesgo de malformación del feto. Sólo Schussheim, guiado por sus conocimientos, le dijo lo contrario –"estaba demostrado que ninguna radiografía terapéutica hace daño al feto"- y la mujer decidió no abortar. "Hoy ese niño es padre de una gran familia". Comenta el doctor, para quién lo ocurrido resultó determinante. "Me hizo ver que con sólo un consejo de minuto y medio había logrado salvar una vida".

A partir de entonces, se centró en una labor que hoy le lleva a divulgar su experiencia por todo el mundo y que constituye, sin duda, una forma diferente de abogar por la prevención de los abortos.

 

domingo 2 de marzo 2007